Las bajas laborales por salud mental se duplican en España: desafíos y perspectivas

En los últimos años, España ha presenciado un preocupante aumento en las bajas laborales relacionadas con la salud mental, un fenómeno que refleja la realidad de muchos trabajadores en el país. Situaciones como la de Carlota, que trabajaba desde las 08:00 hasta las 20:00 y no podía desconectar por las noches, o la de Irene, para quien ir a trabajar se convirtió en un auténtico suplicio, son experiencias compartidas por muchos empleados españoles. Estos casos no son aislados, y la prevalencia de diagnósticos como ansiedad, estrés o depresión en los historiales médicos está en constante aumento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más del 15% de los adultos en edad laboral a nivel mundial sufren algún trastorno mental, y el 5% padece depresión. La depresión, en particular, afecta a más de 300 millones de personas y se ha convertido en la principal causa global de discapacidad para el desempeño laboral, extendiéndose a lo largo del tiempo. En España, este incremento se refleja de manera contundente: en menos de una década, las bajas laborales relacionadas con la salud mental se han duplicado.

Hasta octubre de 2023, según datos obtenidos del Portal de Transparencia, 466.078 trabajadores en España recibieron una baja médica por problemas de salud mental, alcanzando su punto máximo en 2022 con 515.679 bajas temporales. Al comparar el número de bajas por trastornos mentales y de comportamiento en 2016 con el mismo período en 2022, se revela un incremento significativo del 81,54%. En relación con 2019, año previo a la pandemia de COVID-19, el aumento es del 28,67%. Sin embargo, algunos expertos argumentan que estas cifras podrían estar infraestimadas, destacando la necesidad de una atención más precisa a esta problemática.

Ana García de la Torre, secretaria de Salud Laboral de UGT, advierte sobre la infraestimación de estas bajas y aboga por una revisión más profunda. En un contexto donde la salud mental está cobrando cada vez más relevancia, es fundamental comprender que las incapacidades temporales relacionadas con estas problemáticas son las terceras más largas, según Mariano Sanz, secretario de Salud Laboral y Sostenibilidad Medioambiental de Comisiones Obreras (CCOO). A pesar de ello, sostiene que no se les presta la suficiente atención.

A nivel mundial, se pierden 12.000 millones de días de trabajo debido a la ansiedad y la depresión. Joan Piñol, director general de la Fundación Salud y Personas, destaca que el cuidado de la salud mental en el trabajo puede reducir las bajas laborales en un 66%. Sin embargo, los sindicatos señalan que la problemática no está siendo abordada de la manera adecuada y sugieren la necesidad de reformar el listado de enfermedades profesionales. En la actualidad, los problemas de ansiedad y estrés se tratan como enfermedades comunes, a menudo vinculados al trabajo y, cada vez más, a la digitalización del entorno laboral, según apunta Sanz.

La digitalización, en lugar de aliviar la carga laboral, ha llevado a un aumento del estrés y la ansiedad. La forma en que se aborda la salud mental en el ámbito laboral es crucial, y la relación entre estas afecciones y el entorno laboral es cada vez más evidente. En 2010, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) incorporó los trastornos mentales a su listado de enfermedades profesionales. No obstante, un informe del Ministerio de Trabajo presentado a principios de 2023 señalaba que aún existe una conexión importante entre la situación laboral precaria, el desempleo y un mayor riesgo de depresión.

El análisis de datos revela que Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana son las regiones de España que acumulan más bajas por «trastornos mentales» en 2023. En cuanto a género, las mujeres son las más afectadas, sufriendo más incapacidades temporales, según los datos del Ministerio de Seguridad Social. Por grupos de edad, las bajas entre los jóvenes se han disparado desde la pandemia, con un aumento del 90% entre los empleados de 16 a 25 años y un 48% entre los de 26 a 35 años. España enfrenta una elevada prevalencia de problemas de salud mental en la población de 15 años o más, con un 5,8% que sufre de ansiedad y un 5,3% de depresión, destaca García de la Torre.

Las empresas, tanto en el ámbito privado como en las instituciones públicas, están comenzando a ser conscientes de la importancia de apostar por la salud mental de sus empleados. Un informe de Adecco revela que el 75% de las empresas consultadas expresan la necesidad de dar un mayor tratamiento a las cuestiones relacionadas con la salud mental de los trabajadores en los convenios colectivos. Sin embargo, algunos sostienen que esta conciencia debe ser más amplia y tener una mayor proyección en todos los sectores.

Aunque se observa un cambio positivo en la percepción de la importancia de la salud mental en el entorno laboral, los sindicatos sugieren que se deben realizar cambios sustanciales en la normativa existente. La incorporación de la salud mental en los convenios colectivos es esencial, pero los expertos también abogan por la creación de una norma específica que aborde de manera más integral esta problemática.

En conclusión, el aumento alarmante de las bajas laborales por problemas de salud mental en España destaca la necesidad urgente de abordar estas cuestiones de manera más eficiente y comprensiva. La salud mental no debe subestimarse ni infravalorarse, y es imperativo que las empresas, los sindicatos y las instituciones públicas colaboren para crear un entorno laboral que promueva el bienestar emocional de los trabajadores. La inversión en programas de salud mental y la implementación de medidas específicas pueden marcar la diferencia en la vida de los empleados y contribuir a construir un entorno laboral más saludable y sostenible.

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