Empresarios vascos enfrentan dificultades en búsqueda de perfiles laborales demandados

En un contexto donde el empleo en Euskadi alcanza cifras récord, una paradoja emerge: mientras más personas se integran al mercado laboral, cerca del 80% de las empresas vascas enfrentan dificultades para hallar los perfiles profesionales que necesitan. Este fenómeno, atribuido a transiciones económicas y demográficas, plantea interrogantes sobre la capacidad futura para reemplazar conocimientos y ocupaciones en una época de cambios acelerados.

Uno de los principales desafíos es la jubilación progresiva de la generación del Baby Boom, que abarca desde 1957 hasta 1977 y constituye el segmento demográfico más numeroso en Euskadi. A este desafío se suman las tres transiciones económicas significativas: digital, energética y sanitario/social. La amalgama de estos factores complica la resolución de la ecuación que plantea la siguiente incógnita: ¿habrá suficientes profesionales cualificados en los próximos años para cubrir las demandas actuales y futuras?

La respuesta a esta pregunta, según Carlos Pereda, responsable de Empleo de Confebask, radica en la formación y, en ausencia de un cambio significativo en las tasas de natalidad, en la inmigración. Estos dos pilares se revelan como vitales para el tejido productivo vasco, especialmente cuando la búsqueda de personal se centra en perfiles altamente demandados.

En el actual año, ha habido un notable aumento en la demanda de perfiles relacionados con la informática y las comunicaciones, tanto en el ámbito de la Formación Profesional como entre los universitarios. La Formación Profesional de informática encabeza la lista de preferencias de las empresas, buscando profesionales especializados en desarrollo de software, mantenimiento de equipos, comunicaciones entre dispositivos, instalación de hardware y seguridad en conexiones.

En segundo lugar, las empresas buscan profesionales ligados a la producción industrial, también en el ámbito de la Formación Profesional. La fabricación mecánica, cada vez más vinculada a la digitalización, representa un nicho de empleo en expansión. La adaptabilidad de los trabajadores actuales, capaces de transitar desde maquinaria básica hasta operaciones controladas remotamente, presenta una dificultad sustancial para ser sustituida.

El ámbito de la Formación Profesional también experimenta una alta demanda, pero al mismo tiempo, dificultades para encontrar personal, especialmente en perfiles de administración y gestión de empresas, vinculados en cierta medida a la digitalización.

Carlos Pereda enfatiza que todo este fenómeno está intrínsecamente relacionado con la tecnificación de la economía. La pandemia ha reforzado la importancia de la conectividad y la ciberseguridad en las empresas. Se necesitan profesionales en este campo, y la oferta laboral no siempre satisface el ritmo que requieren las compañías.

A pesar de la existencia de perfiles en desempleo en Lanbide, que ascienden a 111,000 personas, las empresas encuentran dificultades para hallar los perfiles adecuados. Este desajuste, en un año de máximos históricos de empleo y una tasa de paro cercana al 8%, suscita reflexiones sobre la necesidad de alineación entre la formación ofrecida y las demandas reales del mercado.

La formación, según Confebask, es clave. Este año, el 40% de los perfiles demandados corresponden a la Formación Profesional, seguidos por los universitarios con un 35%. El 25% restante abarca puestos que no requieren una cualificación específica, pero que sí valoran estudios básicos.

El foco en la importancia de la formación es evidente. A lo largo de los años, las dificultades para encontrar personal han experimentado una tendencia constante al alza, según Confebask. En este año particular, marcado por un fuerte crecimiento del empleo, sorprende la mayor demanda de personal técnico sin una cualificación tan específica. Sectores como la logística, el transporte, la construcción y la hostelería muestran un dinamismo significativo en la contratación.

El representante de Confebask también aborda la incertidumbre económica, destacando que, aunque existen preocupaciones derivadas de conflictos internacionales como la guerra de Ucrania, las empresas han mantenido un rendimiento sólido a lo largo del año. La ralentización en el ritmo de crecimiento en el último trimestre no ha impedido que Euskadi mantenga una base sólida de empleo, a pesar de las fluctuaciones en otros países europeos, socios comerciales clave.

En conclusión, la situación laboral en Euskadi refleja la complejidad de adaptarse a las transiciones económicas y demográficas. La formación, la inmigración controlada y la alineación entre la oferta educativa y las demandas del mercado se presentan como elementos esenciales para abordar los desafíos actuales y construir un futuro laboral sostenible en la región.

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